LA PARROQUIA EN EL TIEMPO DE CUARESMA, EN CAMINO HACIA LA PASCUA.

viernes, 15 de mayo de 2015

EL ABANDONO DE LOS MÁRTIRES: UN PECADO DE OMISIÓN

En los últimos meses no dejan de llegarnos terribles noticias sobre la persecución y muerte (fusilados, degollados, crucificados…) de nuestros hermanos cristianos de Irak, Siria y Libia. Acontecimientos horrorosos desde los que la sangre de los mártires clama hasta el Cielo (Ap. 6, 9-11) “Señor, Santo y Verdad ¿Cúando nos harás justicia y vengarás la muerte sangrienta que nos dan los habitantes de la tierra?”. En palabras del Papa FranciscoEs la sangre que confiesa a Cristo”.

Pero si tremenda es esta realidad, mucho más es la apatía y desinterés de la opinión pública en nuestro Mundo Occidental y en él estamos viviendo todos, también los cristianos de esta parte del mundo. Nos estresamos por problemas, a veces nimios, y mantenemos cerrados los ojos y el corazón duro como piedra. ¿Acaso hemos olvidado que somos un solo Cuerpo? ¿ Acaso no nos duele nada el dolor de los otros miembros?

La verdad, estos interrogantes dan mucho que pensar.

Estamos en una sociedad en que por un “quítame allá esas pajas” salimos a protestar donde sea, a manifestarnos a favor o en contra de  tal o cual cosa, pero para hacernos eco del clamor de los mártires no estamos. ESTO ES UN GRAVE PECADO DE OMISIÓN.

Al menos personalmente, he de pedir perdón por este pecado, orar por ellos, pedir a Dios que haga  más sensible mi corazón para que sienta el dolor de estos hermanos y dejarme transformar por su testimonio de fe y de fidelidad a Cristo. Además se me ocurre pedir a la Sociedad en que vivo y, sobre todo, a la Comunidad Eclesial: ¡HAGAMOS ALGUNOS GESTOS QUE AYUDEN A OTROS A REFLEXIONAR Y A ACTUAR! RECORDEMOS QUE EL SILENCIO NOS HACE CÓMPLICES.

(Fdo. Mª Josefa Cano Badillo)