viernes, 15 de mayo de 2015

JUEVES DE ORACIÓN POR LOS CRISTIANOS PERSEGUIDOS

El pasado jueves 14 de Mayo, la Comunidad parroquial de Santa Cruz oró por los cristianos perseguidos. Dando comienzo a las 18'00 horas, se expuso el Santísimo, se rezaron las Vísperas y el Santo Rosario, terminando la tarde con la participación de todos en la Eucaristía.

Con este gesto que nuestro Obispo mons. Asenjo ha animado a toda la Diócesis sevillana para que recemos en la próxima semana por nuestros hermanos que son perseguidos a causa de la fe, nuestros fieles no dudaron en acudir a orar ante el Señor para unirse a los perseguidos e interceder por su sufrimiento en nombre de Cristo.

Una cruz adornada con flores simbolizaba el gesto. Las flores simbolizan la alegría del Evangelio en el que los cristianos creemos y por el que muchas personas han llegado a ser perseguidos e incluso han perdido su vida o han sido martirizados por defenderlo. Con ello se completaba la bienaventuranza de San Mateo: "Bienaventurados los perseguidos por causa de justicia, porque de ellos es el Reino de los Cielos".

Nuestros rezos en esta semana previa de oración por los cristianos perseguidos (particularmente en Oriente Medio, Asia y África) se unirá en la próxima Semana de Oración convocada por los obispos de la Conferencia Episcopal Española: desde la festividad de la Ascensión (17 de mayo) hasta el domingo de Pentecostés, con rezos e intenciones con los que la Iglesia de España quiere mostrar su cercanía a los “hermanos en la fe perseguidos en las cuatro esquinas del planeta”, en total unos 200 millones de cristianos en todo el mundo.


 



Le ofrecemos la oración especial que la CEE también ha aprobado y que se rezará en todas las Eucaristías que se celebren durante la semana que viene (del 17 al 24 de Mayo) para pedir a Dios la intercesión por los cristianos perseguidos. Esta es la plegaria:

"Padre nuestro, Padre misericordioso y lleno de amor, mira a tus hijos e hijas que, a causa de la fe, en tu Santo Nombre sufren persecución y discriminación en Irak, Siria, Kenia, Nigeria y tantos lugares del mundo.

Que tu Santo Espíritu les colme con su fuerza en los momentos más difíciles de perseverar en la fe.

Que les haga capaces de perdonar a los que les oprimen.

Que les llene de esperanza para que puedan vivir su fe con alegría y libertad.

Que María, Auxiliadora y Reina de la Paz, interceda por ellos y les guíe por el camino de santidad.

Padre Celestial, que el ejemplo de nuestros hermanos perseguidos aumente nuestro compromiso cristiano, que nos haga más fervorosos y agradecidos por el don de la fe.

Abre, Señor, nuestros corazones para que, con generosidad, sepamos llevarles el apoyo y mostrarles nuestra solidaridad. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Pidamos a Dios Padre para que los niños, hombres y mujeres perseguidos por su nombre tengan la certeza de que la Iglesia a la que pertenecen, lejos de abandonarles, es testigo valiente de su dolor ante el mundo.

Que nos dejemos conmover por el sufrimiento de los miles de cristianos perseguidos en todo el mundo y pongamos nuestros talentos y recursos al servicio de sus necesidades reales.

Sabiduría y coraje para levantar la voz ante una comunidad internacional que, por miedo, indiferencia o desánimo, está siendo incapaz de comprometerse frente a la barbarie y el terror.

Una Fe firme que demuestre ante el mundo, con palabras, gestos y hechos, que el Amor es creativo, sanador y reparador.

Que jamás seamos cómplices de la mentira, la indiferencia y el cinismo.

Que no olvidemos a nuestros hermanos no cristianos que hoy también son víctimas del horror de la persecución."