lunes, 25 de julio de 2016

EMOTIVO ÚLTIMO ADIÓS A ITALIA PRADA

En la tarde del pasado domingo 24 de Julio conocíamos la triste noticia de la pérdida de una mujer muy querida en nuestra comunidad parroquial. Italia Prada partió a la Casa del Padre tras unos meses luchando ante la enfermedad, siempre confiando en Cristo nuestro Señor. Tras su fallecimiento, el funeral tuvo lugar a las 19'00 horas del pasado lunes. Dicho funeral comenzó a las puertas de su domicilio con una oración y el traslado al templo con los cantos del coro parroquial al que ella pertenecía. Acompañaron el párroco D. Enrique Barrera, el vicario parroquial D. David Larrén y varios sacerdotes (antiguos párrocos de Santa Cruz) amigos de Italia. Junto al cuerpo sin vida de nuestra hermana en el Señor se colocaron flores de parte de la comunidad como gesto de amor y agradecimiento por el servicio que prestó Italia durante tantos años. 



Compartimos una reflexión de una buena amiga de Italia, Pepa Cano:

"EN MEMORIA DE MI AMIGA ITALIA.

Algo dentro de mí se ha roto con tu partida. Pienso en ti y no concibo que ya no estés  entre los vivos.

Te has dormido eternamente cuando en el fondo guardábamos las esperanzas de que salieras de esa dura enfermedad y sonreirías junto a los tuyos por haber vencido.

En nuestro interior aun nos costará tiempo entender que el Todopoderoso necesitaba otro ángel y te ha llamado a su lado.

Tantos porqués  nos quedan sin respuestas. Tu risa de bondad ahora se convierte en recuerdos. Las lágrimas salen solas sin obedecer el mandato de que cesen por no entender.

Gracias por tu ejemplo de vida, lucha y amor a los tuyos, gracias por esos hijos que dejas, gracias por la unidad familiar que siempre has procurado. Gracias por tu testimonio de vida también en la Parroquia de la Santa Cruz a quien amabas tanto. Siempre sirviendo, siempre dándote hasta el máximo, calládamente. Tu testimonio cristiano nos ha servido y nos servirá toda la vida.

Desde hoy y por siempre vivirás en los corazones de quienes te queremos 

Hermana querida que hoy mueres al mundo terrenal para vivir eternamente en el espiritual, solo nos queda el consuelo de que ya no sufres y que allí donde estés nos estarás esperando: Te queremos y te llevamos en el corazón.

Hasta siempre."

Confiamos nuestras oraciones al Padre para que le abra a Italia las puertas del cielo y goce del descanso eterno en Cristo Resucitado.