LA PARROQUIA EN EL TIEMPO DE CUARESMA, EN CAMINO HACIA LA PASCUA.

viernes, 25 de noviembre de 2016

MENSAJE DE ADVIENTO DEL PÁRROCO A LA COMUNIDAD PARROQUIAL

"TIEMPO DE ADVIENTO: TIEMPO DE ESPERA Y PREPARACIÓN"

Comenzamos el nuevo año litúrgico y nos preparamos para la Navidad y la Epifanía, un tiempo especial para celebrar la Buena Noticia: la Venida del Señor.

Tres palabras describen este tiempo que comenzamos: Venida, Nacimiento y Manifestación, palabras que apuntan en la misma dirección y que nos conducen a Cristo que se hace presente en nuestra historia y que nos comunica su salvación.

El Adviento es un tiempo para vivir y practicar la vigilancia, estando atentos y despiertos a la Venida del Señor que se hace presente en nuestras vidas de una manera inesperada. Es un tiempo para caminar a la luz del Señor, a no distraernos en las cosas de este mundo, a no quedarnos satisfechos con las realidades mundanas sino a esperar y desear encontrarnos con Jesús.

Debemos estar preparados, con nuestra casa en orden, con nuestra vida acorde al Evangelio, con las lámparas encendidas de aceite de esperanza y de Gracia de Dios. Si vivimos con generosidad y entrega este tiempo, conseguiremos unos frutos espirituales que fortalecerán nuestra espera activa, vigilancia y atención el resto del año que nos queda por delante.

Por tanto nuestras miradas deben de ir encaminadas a Jesús que se hace presente en nuestras vidas y que sin duda se convierte en la respuesta que Dios nuestro Padre nos concede a tantos interrogantes en nuestra vida cotidiana. Dejar que Jesús forme parte de nuestras vidas es un aporte de luz que nos sirve para caminar por este mundo cumpliendo y aceptando la voluntad de Dios en nuestra vida cristiana. Y además nos trae la paz que tanto deseamos y necesitamos.

Esta Venida de Jesús implica trabajar en la obra que Cristo comenzó en nuestro mundo. Llevando a todos los hombres y a nuestra sociedad el amor de Dios para con nosotros. Esta tarea conlleva estar abiertos al Señor y atentos a su presencia en nuestro mundo, en nuestros hermanos, en su Palabra y en los sacramentos. Es una invitación a salir al encuentro de Jesús acompañado por las buenas obras.

Esta Venida traerá también para nosotros un descubrimiento de los bienes eternos como condición necesaria para el encuentro verdadero y definitivo. Que nos unamos al deseo que tiene Dios de una tierra nueva y un cielo nuevo y que será posible si tú y yo le dejamos sitio a Jesús en nuestro corazón y en nuestra vida.

Les deseo un santo Adviento lleno de Dios, contando con la presencia de María nuestra Madre y con nuestro deseo de encontrarnos cada día más unidos a Cristo sirviendo a nuestros hermanos.