viernes, 30 de junio de 2017

LA CÁRITAS DE SANTA CRUZ Y SU PROYECTO "SEMBRANDO ESPERANZA"

Muchas veces hemos publicado noticias acerca de los proyectos sociales que, a día de hoy, mantiene la Cáritas parroquial de Santa Cruz. Hemos hablado en distintas ocasiones del proyecto "De la Cruz a la Luz" y es tiempo ahora de referirnos al que lleva el nombre de "Sembrando Esperanza".

"Sembrando Esperanza" es un proyecto gestionado por la Cáritas parroquial de Santa Cruz desde hace un año y medio gracias a la colaboración y la cesión de un terreno en las afueras de la localidad de Lora del Río (en dirección a Alcolea del Río) por parte del Área de Agricultura del Excelentísimo Ayuntamiento de Lora del Río. Este terreno es de unos 100 m2 que se perfila como punto de arranque para que la familia que lo trabaja y cuida del cultivo pueda buscar un empleo digno o como parte del sustento familiar. El Ayuntamiento, al ceder los terrenos, sostiene que "los huertos sociales se destinan al ocio y recreo de los ciudadanos mediante el ejercicio en ellos de la agricultura ecológica, dedicándose estos productos al autoconsumo familiar, no pudiéndose en ningún caso comercializar, ni individual ni colectivamente por ninguna vía dichos productos".

Adjudicación del huerto por parte del Excmo. Ayuntamiento
La persona que se ocupa del huerto social fue escogida dentro de un proceso de selección realizado por el equipo de Cáritas parroquial de entre aquellas que cuentan con un miembro masculino con más de 40 años y que se entiende que tiene dificultades para insertarse en el mundo laboral.

El primer objetivo a corto y largo plazo se trata de que la persona elegida para trabajar en este proyecto se sienta útil y capaz de realizar por él mismo un trabajo que le aporte beneficios. Es una maravilla observar cómo crecen las matas de tomates, pimientos, berenjenas, sandías... y que luego podrá disfrutar la familia en casa.

Y el segundo objetivo de "Sembrando Esperanza" es el fomento de la solidaridad entre todos los trabajadores de los huertos, esto es, la convivencia entre el integrante del proyecto con el resto de vecinos a los que el ayuntamiento cede también tierras para el huerto.

Por su parte, el equipo parroquial de Cáritas se ocupa de ayudar al destinatario del proyecto en cuanto necesite, ayudándole a comprar materiales necesarios como semillas, plantas, útiles de labranza, gomas de riego, calzado apropiado para realizar la actividad... En esta ayuda colabora también Cáritas Diocesana de Sevilla.

Después de todo un año y medio trabajando en este proyecto, ya se han obtenido algunos resultados del proceso de cultivo propiamente dicho: ya se han obtenido muchos frutos que animan para seguir trabajando para preparar el cultivo y volver a sembrar nuevas plantas, para volver a seguir "Sembrando Esperanza".