ORATORIO

Aquí encontrarás las oraciones básicas que todo cristiano debe conocer. La oración es hablar con Dios, conversar con nuestro Padre del Cielo.

En este diálogo lo más natural es que digamos alabanzas, demos gracias, pidamos perdón o imploremos lo que necesitamos.

Para un cristiano orar es un deber. Si lo consideramos bien; ¡qué suerte la nuestra: poder hablar con Dios o con la Virgen, con la sencillez y confianza de un hijo con su padre!

Dios escucha siempre nuestras oraciones; lo dice la Biblia: "Me invocarán, y yo les escucharé" (Jer 29,12); "Pidan y recibirán" (Jn 16,24).





LA SEÑAL DE LA CRUZ



Por la señal de la santa cruz + 
de nuestros enemigos + 
líbranos, Señor, Dios nuestro. + 
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo + 

Amén.


EL PADRENUESTRO

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad 
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos 
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.


YO CONFIESO

Yo confieso ante Dios Todopoderoso, y ante vosotros hermanos que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y omisión. 
Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego a Santa María siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotros hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, Nuestro Señor. Amén.


GLORIA

Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres 
que ama el Señor.

Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos, te adoramos,
te glorificamos, te damos gracias,
Señor Dios, Rey celestial,
Dios Padre todopoderoso Señor,
Hijo único, Jesucristo.
Señor Dios, Cordero de Dios, Hijo del Padre;
tú que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo,
atiende nuestra súplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre,
ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo,
sólo tú Señor, sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.


CREDO DE NICEA - CONSTANTINOPLA (Credo largo)

Creo en un solo Dios, 
Padre todopoderoso, 
Creador del cielo y de la tierra, 
de todo lo visible y lo invisible.

Creo en un solo Señor, Jesucristo, 
Hijo único de Dios, 
nacido del Padre antes de todos los siglos: 
Dios de Dios, 
Luz de Luz, 
Dios verdadero de Dios verdadero, 
engendrado, no creado, 
de la misma naturaleza del Padre, 
por quien todo fue hecho; 
que por nosotros los hombres, 
y por nuestra salvación 
bajó del cielo, 
y por obra del Espíritu Santo 
se encarnó de María, la Virgen, 
y se hizo hombre; 
y por nuestra causa fue crucificado 
en tiempos de Poncio Pilato; 
padeció y fue sepultado, 
y resucitó al tercer día, según las Escrituras, 
y subió al cielo, 
y está sentado a la derecha del Padre; 
y de nuevo vendrá con gloria 
para juzgar a vivos y muertos, 
y su reino no tendrá fin.

Creo en el Espíritu Santo, 
Señor y dador de vida, 
que procede del Padre y del Hijo, 
que con el Padre y el Hijo 
recibe una misma adoración y gloria, 
y que habló por los profetas.

Creo en la Iglesia, 
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo 
para el perdón de los pecados. 
Espero la resurrección de los muertos 
y la vida del mundo futuro.  Amén.

CREDO APOSTÓLICO (Credo corto)

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra. 

Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen, 
padeció bajo el poder de Poncio Pilato
fue crucificado, muerto y sepultado, 
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos, el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.


AVE MARÍA

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto 
de tu vientre, Jesús. 

Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén.


LA SALVE


Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, 
vida, dulzura y esperanza nuestra. 

Dios te salve. 

A Tí clamamos los desterrados hijos de Eva, 
a Tí suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. 

Ea, pues, Señora Abogada Nuestra, 
vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos, 
y después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.

Oh, clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María. 

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, 
para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.


ÁNGELUS

El Ángel del Señor anuncio a María;
Y concibió por obra del Espíritu Santo.
Dios te salve, María...

He aquí la esclava del Señor;
Hágase en mi según tu palabra.
Dios te salve, María...

Y el Hijo de Dios se hizo hombre;
Y habitó entre nosotros.
Dios te salve, María...

Ruega por nosotros Santa Madre de Dios.
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

Oración: Te suplicamos, Señor, que derrames tu gracia en nuestras almas para que los que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo Jesucristo, por su Pasión y Cruz seamos llevados a la gloria de su Resurrección. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

Amén.

REGINA COELI

Reina del cielo, alégrate, aleluya. 
Porque el Señor, a quien has merecido llevar en tu seno, aleluya.
Ha resucitado según su palabra, aleluya.
Ruega al Señor por nosotros, aleluya.
Goza y alégrate, Virgen María, aleluya. 
Porque en verdad ha resucitado el Señor, aleluya. 

Oremos
Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, 
Nuestro Señor Jesucristo, 
has llenado el mundo de alegría, concédenos,
por intercesión de su Madre, la Virgen María, 
llegar a alcanzar los gozos eternos.

Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen.



SALVE, MADRE

Salve, Madre,
en la tierra de mis amores
te saludan los cantos
que alza el amor.
Reina de nuestras almas,
flor de las flores,
muestra aquí
de tu gloria los resplandores,
que en el cielo tan sólo
te aman mejor.

Virgen Santa, Virgen pura,
vida, esperanza y dulzura
del alma que en ti confía,
Madre de Dios, Madre mía,
mientras mi vida alentare,
todo mi amor para ti,
mas si mi amor te olvidare,
Madre mía, Madre mía,
aunque mi amor te olvidare
tú no te olvides de mí.



ORACIÓN ESPECIAL PARA EL MES DE MAYO
EL MES DEDICADO A LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA



TRIDUO EN HONOR AL
DULCE NOMBRE DE MARÍA
Orden:
1. Oración preparatoria para todos los días.
2. Meditación del día que corresponda (1º, 2º ó 3º)
3. Petición y oraciones que se indican.
4. Oración para todos los días.
5. Oración para concluir todos los días.





¿CÓMO REZAR EL SANTO ROSARIO?

Si bien el origen del rosario se remonta casi hasta el año 800, con el paso del tiempo ha ido cambiando hasta llegar a la manera en cómo la rezamos hoy en día. Este nos invita a hacer una hermosa meditación sobre la vida de Jesús y de Santa María. Solos o acompañados podemos ofrecer nuestra oración por muchas intenciones pidiendo la intercesión de Nuestra Madre.

El rosario en su forma actual fue entregado por la misma Virgen María a Santo Domingo de Guzmán en el año 1214. Se lo entregó para dar batalla a los herejes y pecadores de aquellos tiempos y además le encomendó que enseñara a rezarlo y a propagar su devoción. Un mandato que sigue vigente y nos compete a todos los católicos.

1. PARA COMENZAR...

Toma el rosario en tus manos y empieza con la señal de la Cruz. Al mismo tiempo que hacemos una cruz en la frente, luego en la boca y finalmente en el pecho repite la siguiente oración:


«Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén».


2. LUEGO USARÁS LA CRUZ QUE ESTÁ EN LA PUNTA DE TU ROSARIO

Rezarás el credo de los Apóstoles, tomando la Cruz, y hacer un acto de contrición.

Credo de los Apóstoles
«Creo en Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén».

Acto de contrición
«Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. Amén».


3. LAS CUENTAS

Toma la primera cuenta del rosario y empieza con un Padre Nuestro. Le seguirán tres cuentas que simbolizan tres Ave María. Tradicionalmente son ofrecidas para incrementar la fe, la esperanza y la caridad de quienes rezan el rosario y por las intenciones del Santo Padre. Se termina este primer grupo del rosario con el Gloria.

Padre Nuestro
«Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén».

Ave María
«Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén».

Gloria
«Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén».



4. LOS MISTERIOS DEL ROSARIO


Anunciaremos con reverencia cada misterio del rosario. Los misterios se rezan por días tradicionalmente. Se empieza anunciando el misterio correspondiente (se puede seguir de una meditación). No es un simple repetir, es un verdadero recorrido por los principales hechos de la Vida de Jesúscristo y de Santa María, al mismo tiempo que ofrecemos, agradecemos y pedimos la intercesión de la Virgen María por nuestras intenciones.

Luego de haber anunciado el misterio rezamos un Padrenuestro seguido de 10 Ave Marías y terminamos con el Gloria.


Misterios gozosos (lunes y sábado)
1-La Encarnación del Hijo de Dios.
2-La Visitación de Nuestra Señora a Santa Isabel.
3-El Nacimiento del Hijo de Dios.
4-La Presentación en el templo y la purificación de la Virgen Santísima.
5-La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo.

Misterios dolorosos  (martes y viernes)
1-La Oración de Nuestro Señor en el Huerto.
2-La Flagelación del Señor.
3-La Coronación de espinas.
4-El Camino del Monte Calvario.
5-La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor.

Misterios gloriosos (miércoles y domingo)
1-La Resurrección del Señor.
2-La Ascensión del Señor.
3-La Venida del Espíritu Santo sobre María y los apóstoles.
4-La Asunción de Nuestra Señora a los Cielos.
5-La Coronación de la Santísima Virgen.

Misterios luminosos (jueves)
1-El Bautismo de Jesús en el Jordán.
2-La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.
3-El anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.
4-La Transfiguración.
5-La institución de la Eucaristía.

Terminamos el rosario después de haber rezado los 5 misterios correspondientes al día. Como oración final rezaremos la Salve como signo de alabanza y reconocimiento a Nuestra Madre.

«Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce siempre Virgen María! Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén».


5. ¿DÓNDE REZAR?

Lo idóneo es que puedas rezarlo en un lugar tranquilo donde no tendrás interrupciones. Lo mejor del rosario es que podrías rezarlo prácticamente en cualquier sitio: caminando solo, sentado en una banca mirando la naturaleza, en la soledad de tu habitación, con amigos en grupo, en tu parroquia, y nuestro favorito: frente al Santísimo.


6. HAY VARIAS FORMAS DE ROSARIO

El original rosario católico, el que la Virgen le entregó a Santo Domingo, tiene 50 cuentas. Pero también existen los denarios que representan una decena del rosario y por su tamaño los puedes llevar fácilmente contigo.


7. RECURSOS QUE PUEDEN SER ÚTILES PARA REZAR EL ROSARIO

Recursos en Internet:
  • El rosario del Papa Juan Pablo II: Spotify.
  • Laudate: Play Store,  App Store.
  • Rosario Pro: Play Store. 
  • El santo rosario: Play Store.


ROSARIO PARA DESCARGAR:
(pulse sobre la imagen para ampliar o/ydescargar)




CONSAGRACIÓN A LA VIRGEN

¡Oh Señora mía, oh Madre mía!,
yo me ofrezco enteramente a Vos y,
en prueba de mi filial afecto,
os consagro en este día mis ojos,
mis oídos, mi lengua, mi corazón.
En una palabra, todo mi ser.
Ya que soy todo vuestro,
oh Madre de bondad,
guardadme y protegedme
como cosa y posesión vuestra.
Amén


ALMA DE CRISTO (Oración para después de comulgar)

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.



¿SABÍAS QUE...?



ORACIONES PARA NIÑOS:
(Puede ampliar y descargar las fichas haciendo clic sobre ellas)

Beneficios de enseñar a los niños a orar: les ayuda a desarrollar una relación personal con Dios; les permite crecer en la fe y enfrentar los temores y desafíos de las etapas del crecimiento; y los niños aprenden a expresar con libertad sus sentimientos a Dios.