sábado, 22 de abril de 2017

EVANGELIO DEL DOMINGO 2º DE PASCUA - CICLO A

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,19-31):

"Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. 
Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.» 
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor.
Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.» 
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espiritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.» 
Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: «Hemos visto al Señor.» 
Pero él les contestó: «Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.» 
A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: «Paz a vosotros.» 
Luego dijo a Tomás: «Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.» 
Contestó Tomás: «¡Señor mío y Dios mío!» 
Jesús le dijo: «¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.» 
Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre".

Palabra del Señor.

miércoles, 19 de abril de 2017

ENTREGA DE ALIMENTOS POR CÁRITAS PARROQUIAL EN EL MES DE ABRIL

El pasado martes 18 de Abril, el equipo y el grupo de voluntarios "5 panes y 2 peces" de Cáritas parroquial de Santa Cruz preparó y repartió productos de alimentación y de higiene personal entre las familias que tiene acogidas tal y como realiza mensualmente.

En este mes de Abril de 2017 se ha repartido un total de 919 kilos/litros de alimentos variados procedentes del Banco de Alimentos de Sevilla, al que se agradece, como siempre, su generosidad. Además de estos alimentos, por parte de Cáritas parroquial se ha entregado a cada familia un preparado de avíos para cocido y huevos

En el próximo mes de Mayo, la entrega de alimentos se realizará el viernes 19, a las 12'00 horas, en los salones parroquiales.

martes, 18 de abril de 2017

GENEROSIDAD EN LA FIESTA DE FIN DE CURSO DE CATEQUESIS

Como viene siendo habitual en estos últimos años, el equipo parroquial de catequistas de Iniciación Cristiana de Santa Cruz organizó una merienda compartida en la última catequesis antes de la celebración de las Primeras Comuniones.

Así, dando comienzo a las 17'00 horas, los niños acompañados por sus padres disfrutaron de una merienda en la que cada grupo aportó algo: zumos, batidos, dulces, salados, sandwiches... Se trabajó así un clima de generosidad, de compartir. Los catequistas se encargaron del café para los padres que quisieron acompañar. Igualmente, los niños pudieron realizar juegos y disfrutar de un gran castillo hinchable.

Gran satisfacción por la asistencia y participación de los niños a esta fiesta que no tiene otro fin que pasar una tarde de convivencia entre niños, padres y catequistas

Ya los días 29 y 30 de Abril y los días 1, 6, 7 y 13 de Mayo serán los días de gozo y mucha alegría en la parroquia al celebrarse las Primeras Comuniones de los distintos turnos de niños en los que éstos recibirán por primera vez a Cristo en la Eucaristía.


domingo, 16 de abril de 2017

EVANGELIO DE PASCUA DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR - CICLO A

Lectura del santo evangelio según san Juan (20,1-9):

"El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. 
Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien tanto quería Jesús, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.»
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo; pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos".

Palabra del Señor.

lunes, 10 de abril de 2017

ESPLÉNDIDO DOMINGO DE RAMOS

La mañana del pasado Domingo de Ramos se presentaba soleada, perfecta para desarrollar la bendición y procesión de palmas que este año, en nuestra Parroquia, partía desde el 'Barrio San José'.

A las 12'00 h., D. Juan Manuel Sánchez daba comienzo (ante un nutrido grupo de feligreses) a la bendición de las palmas y los ramos de olivo. 

Como viene siendo habitual en estos últimos años en Santa Cruz, los niños de catequesis de Iniciación Cristiana acompañaron la procesión con el atuendo típico hebreo. Por este motivo, la procesión la encabezaba un niño que representaba simbólicamente a Jesús a lomos de la borriquita y, a su lado, la Virgen María que era representada por una niña. Esta actividad está organizada por el grupo de catequistas de Iniciación Cristiana de la Parroquia, quienes prepararon con mucho cariño esta peculiar actividad. Es precisamente el grupo de catequistas quienes quieren agradecer a los niños y a sus padres la participación en la procesión, con el deseo de que cada año participen más y más niños.

Al llegar al templo parroquial, continuaba la liturgia del Domingo de Ramos, con la celebración de la Eucaristía.

 
 
 
 
 
 
 

domingo, 9 de abril de 2017

EVANGELIO DEL DOMINGO DE PASIÓN - CICLO A

Pasión de nuestro Señor Jesucristo según San Mateo (26,14–27,66):

C. "En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos sacerdotes y les propuso: 
S. «¿Qué estáis dispuestos a darme, si os lo entrego?»
C. Ellos se ajustaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando ocasión propicia para entregarlo.
C. El primer día de los Ázimos se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: 
S. -«¿Dónde quieres que te preparemos la cena de Pascua?»
C. Él contestó:
+ «Id a la ciudad, a casa de Fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar la Pascua en tu casa con mis discípulos."» 
C. Los discípulos cumplieron las instrucciones de Jesús y prepararon la Pascua.
C. Al atardecer se puso a la mesa con los Doce. Mientras comían dijo: 
+ «Os aseguro que uno de vosotros me va a entregar.»
C. Ellos, consternados, se pusieron a preguntarle uno tras otro:
S. «¿Soy yo acaso, Señor?»
C. Él respondió:
+ «El que ha mojado en la misma fuente que yo, ése me va a entregar. El Hijo del hombre se va, como está escrito de él; pero, ¡ay del que va a entregar al Hijo del hombre!; más le valdría no haber nacido.» 
C. Entonces preguntó Judas, el que lo iba a entregar:
S. «¿Soy yo acaso, Maestro?»
C. Él respondió:
+ «Tú lo has dicho.»
C. Durante la cena, Jesús cogió pan, pronunció la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: 
+ «Tomad, comed: esto es mi cuerpo.»
C.. Y, cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias y se la dio diciendo: 
+ «Bebed todos; porque ésta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos para el perdón de los pecados. Y os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta el día que beba con vosotros el vino nuevo en el reino de mi Padre.» 
C. Cantaron el salmo y salieron para el monte de los Olivos.
C. Entonces Jesús les dijo:
+ «Esta noche vais a caer todos por mi causa, porque está escrito: "Heriré al pastor, y se dispersarán las ovejas del rebaño." Pero cuando resucite, iré antes que vosotros a Galilea.» 
C. Pedro replicó:
S. «Aunque todos caigan por tu causa, yo jamás caeré.»
C. Jesús le dijo:
+ «Te aseguro que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces.» 
C . Pedro le replicó:
S. «Aunque tenga que morir contigo, no te negaré. »
C. Y lo mismo decían los demás discípulos.
C. Entonces Jesús fue con ellos a un huerto, llamado Getsemaní, y les dijo:
+ «Sentaos aquí, mientras voy allá a orar.»
C. Y, llevándose a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, empezó a entristecerse y a angustiarse. Entonces dijo:
+ «Me muero de tristeza: quedaos aquí y velad conmigo.»
C. Y, adelantándose un poco, cayó rostro en tierra y oraba diciendo: 
+ «Padre mío, si es posible, que pase y se aleje de mí ese cáliz. Pero no se haga lo que yo quiero, sino lo que tú quieres.» 
C. Y se acercó a los discípulos y los encontró dormidos. Dijo a Pedro:
+ «¿No habéis podido velar una hora conmigo? Velad y orad para no caer en la tentación, pues el espíritu es decidido, pero la carne es débil.» 
C. De nuevo se apartó por segunda vez y oraba diciendo:
+ «Padre mío, si este cáliz no puede pasar sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.» 
C. Y, viniendo otra vez, los encontró dormidos, porque tenían los ojos cargados. Dejándolos de nuevo, por tercera vez oraba, repitiendo las mismas palabras. Luego se acercó a sus discípulos y les dijo:
+ «Ya podéis dormir y descansar. Mirad, está cerca la hora, y el Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los pecadores. ¡Levantaos, vamos! Ya está cerca el que me entrega.»
C. Todavía estaba hablando, cuando apareció Judas, uno de los Doce, acompañado de un tropel de gente, con espadas y palos, mandado por los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta contraseña: 
S. «Al que yo bese, ése es; detenedlo.»
C. Después se acercó a Jesús y le dijo:
S. «¡Salve, Maestro!»
C. Y lo besó. Pero Jesús le contestó:
+ «Amigo, ¿a qué vienes?»
C. Entonces se acercaron a Jesús y le echaron mano para detenerlo. Uno de los que estaban con él agarró la espada, la desenvainó y de un tajo le cortó la oreja al criado del sumo sacerdote. Jesús le dijo:
+ «Envaina la espada; quien usa espada, a espada morirá. ¿Piensas tú que no puedo acudir a mi Padre? Él me mandaría en seguida más de doce legiones de ángeles. Pero entonces no se cumpliría la Escritura, que dice que esto tiene que pasar.» 
C. Entonces dijo Jesús a la gente:
+ «¿Habéis salido a prenderme con espadas y palos, como a un bandido? A diario me sentaba en el templo a enseñar y, sin embargo, no me detuvisteis.» 
C. Todo esto ocurrió para que se cumpliera lo que escribieron los profetas. En aquel momento todos los discípulos lo abandonaron y huyeron. Los que detuvieron a Jesús lo llevaron a casa de Caifás, el sumo sacerdote, donde se habían reunido los escribas y los ancianos. Pedro lo seguía de lejos, hasta el palacio del sumo sacerdote, y, entrando dentro, se sentó con los criados para ver en qué paraba aquello. Los sumos sacerdotes y el sanedrín en pleno buscaban un falso testimonio contra Jesús para condenarlo a muerte y no lo encontraban, a pesar de los muchos falsos testigos que comparecían. Finalmente, comparecieron dos, que dijeron: 
S. «Éste ha dicho: "Puedo destruir el templo de Dios y reconstruirlo en tres días."» 
C. El sumo sacerdote se puso en pie y le dijo:
S. «¿No tienes nada que responder? ¿Qué son estos cargos que levantan contra ti?» 
C. Pero Jesús callaba. Y el sumo sacerdote le dijo:
S. «Te conjuro por Dios vivo a que nos digas si tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.» 
C. Jesús le respondió:
+ «Tú lo has dicho. Más aún, yo os digo: Desde ahora veréis que el Hijo del hombre está sentado a la derecha del Todopoderoso y que viene sobre las nubes del cielo.» 
C. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestiduras, diciendo:
S. «Ha blasfemado. ¿Qué necesidad tenemos ya de testigos? Acabáis de oír la blasfemia. ¿Qué decidís?»
C. Y ellos contestaron:
S. «Es reo de muerte.»
C. Entonces le escupieron a la cara y lo abofetearon; otros lo golpearon, diciendo: 
S. «Haz de profeta, Mesías; ¿quién te ha pegado?»
C. Pedro estaba sentado fuera en el patio, y se le acercó una criada y le dijo: 
S. «También tú andabas con Jesús el Galileo.»
C. Él lo negó delante de todos, diciendo:
S. «No sé qué quieres decir.»
C. Y, al salir al portal, lo vio otra y dijo a los que estaban allí:
S. «Éste andaba con Jesús el Nazareno.»
C. Otra vez negó él con juramento:
S. «No conozco a ese hombre.»
C. Poco después se acercaron los que estaban allí y dijeron a Pedro:
S. «Seguro; tú también eres de ellos, te delata tu acento.»
C. Entonces él se puso a echar maldiciones y a jurar, diciendo:
S. «No conozco a ese hombre.»
C. Y en seguida cantó un gallo. Pedro se acordó de aquellas palabras de Jesús: «Antes de que cante el gallo, me negarás tres veces.» Y, saliendo afuera, lloró amargamente. Al hacerse de día, todos los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo se reunieron para preparar la condena a muerte de Jesús. Y, atándolo, lo llevaron y lo entregaron a Pilato, el gobernador. Entonces Judas, el traidor, al ver que habían condenado a Jesús, sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los sumos sacerdotes y ancianos, diciendo:
S. «He pecado, he entregado a la muerte a un inocente.»
C. Pero ellos dijeron:
S. «¿A nosotros qué? ¡Allá tú!»
C. Él, arrojando las monedas en el templo, se marchó; y fue y se ahorcó. Los sumos sacerdotes, recogiendo las monedas, dijeron: 
S. «No es lícito echarlas en el arca de las ofrendas, porque son precio de sangre.» 
C. Y, después de discutirlo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para cementerio de forasteros. Por eso aquel campo se llama todavía «Campo de Sangre». Así se cumplió lo escrito por Jeremías, el profeta: «Y tomaron las treinta monedas de plata, el precio de uno que fue tasado, según la tasa de los hijos de Israel, y pagaron con ellas el Campo del Alfarero, como me lo había ordenado el Señor.» Jesús fue llevado ante el gobernador, y el gobernador le preguntó: 
S. «¿Eres tú el rey de los judíos?»
C. Jesús respondió:
+ «Tú lo dices.»
C. Y, mientras lo acusaban los sumos sacerdotes y los ancianos, no contestaba nada. Entonces Pilato le preguntó: 
S. «¿No oyes cuántos cargos presentan contra ti?»
C. Como no contestaba a ninguna pregunta, el gobernador estaba muy extrañado. Por la fiesta, el gobernador solía soltar un preso, el que la gente quisiera. Había entonces un preso famoso, llamado Barrabás. Cuando la gente acudió, les dijo Pilato: 
S. «¿A quién queréis que os suelte, a Barrabás o a Jesús, a quien llaman el Mesías?» 
C. Pues sabía que se lo habían entregado por envidia. Y, mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó a decir: 
S. «No te metas con ese justo, porque esta noche he sufrido mucho soñando con él.» 
C. Pero los sumos sacerdotes y los ancianos convencieron a la gente que pidieran el indulto de Barrabás y la muerte de Jesús. El gobernador preguntó:
S. «¿A cuál de los dos queréis que os suelte?»
C. Ellos dijeron:
S. «A Barrabás.»
C. Pilato les preguntó:
S. «¿Y qué hago con Jesús, llamado el Mesías?»
C. Contestaron todos:
S. «Que lo crucifiquen.»
C. Pilato insistió:
S. «Pues, ¿qué mal ha hecho?»
C. Pero ellos gritaban más fuerte:
S. «¡Que lo crucifiquen!»
C. Al ver Pilato que todo era inútil y que, al contrario, se estaba formando un tumulto, tomó agua y se lavó las manos en presencia de la multitud, diciendo: 
S. «Soy inocente de esta sangre. ¡Allá vosotros!»
C. Y el pueblo entero contestó:
S. «¡Su sangre caiga sobre nosotros y sobre nuestros hijos!»
C. Entonces les soltó a Barrabás; y a Jesús, después de azotarlo, lo entregó para que lo crucificaran. Los soldados del gobernador se llevaron a Jesús al pretorio y reunieron alrededor de él a toda la compañía; lo desnudaron y le pusieron un manto de color púrpura y, trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante él la rodilla, se burlaban de él, diciendo: 
S. «¡Salve, rey de los judíos!»
C. Luego le escupían, le quitaban la caña y le golpeaban con ella la cabeza. Y, terminada la burla, le quitaron el manto, le pusieron su ropa y lo llevaron a crucificar. Al salir, encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, y lo forzaron a que llevara la cruz. Cuando llegaron al lugar llamado Gólgota (que quiere decir: «La Calavera»), le dieron a beber vino mezclado con hiel; él lo probó, pero no quiso beberlo. Después de crucificarlo, se repartieron su ropa, echándola a suertes, y luego se sentaron a custodiarlo. Encima de su cabeza colocaron un letrero con la acusación: «Éste es Jesús, el rey de los judíos.» Crucificaron con él a dos bandidos, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban lo injuriaban y decían, meneando la cabeza:
S. «Tú que destruías el templo y lo reconstruías en tres días, sálvate a ti mismo; si eres Hijo de Dios, baja de la cruz.» 
C. Los sumos sacerdotes con los escribas y los ancianos se burlaban también, diciendo: 
S. «A otros ha salvado, y él no se puede salvar. ¿No es el rey de Israel? Que baje ahora de la cruz, y le creeremos. ¿No ha confiado en Dios? Si tanto lo quiere Dios, que lo libre ahora. ¿No decía que era Hijo de Dios?» 
C. Hasta los bandidos que estaban crucificados con él lo insultaban. Desde el mediodía hasta la media tarde, vinieron tinieblas sobre toda aquella región. A media tarde, Jesús gritó: 
+ «Elí, Elí, lamá sabaktaní.»
C. (Es decir:
+ «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?»)
C. Al oírlo, algunos de los que estaban por allí dijeron:
S. «A Elías llama éste.»
C. Uno de ellos fue corriendo; en seguida, cogió una esponja empapada en vinagre y, sujetándola en una caña, le dio a beber. Los demás decían:
S. «Déjalo, a ver si viene Elías a salvarlo.»
C. Jesús dio otro grito fuerte y exhaló el espíritu.
Todos se arrodillan, y se hace una pausa
C. Entonces, el velo del templo se rasgó en dos, de arriba abajo; la tierra tembló, las rocas se rajaron. Las tumbas se abrieron, y muchos cuerpos de santos que habían muerto resucitaron. Después que él resucitó, salieron de las tumbas, entraron en la Ciudad santa y se aparecieron a muchos. El centurión y sus hombres, que custodiaban a Jesús, el ver el terremoto y lo que pasaba, dijeron aterrorizados: 
S. «Realmente éste era Hijo de Dios.»
C. Había allí muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que habían seguido a Jesús desde Galilea para atenderlo; entre ellas, María Magdalena y María, la madre de Santiago y José, y la madre de los Zebedeos. Al anochecer, llegó un hombre rico de Arimatea, llamado José, que era también discípulo de Jesús. Éste acudió a Pilato a pedirle el cuerpo de Jesús. Y Pilato mandó que se lo entregaran. José, tomando el cuerpo de Jesús, lo envolvió en una sábana limpia, lo puso en el sepulcro nuevo que se había excavado en una roca, rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. María Magdalena y la otra María se quedaron allí, sentadas enfrente del sepulcro. A la mañana siguiente, pasado el día de la Preparación, acudieron en grupo los sumos sacerdotes y los fariseos a Pilato y le dijeron: 
S. «Señor, nos hemos acordado que aquel impostor, estando en vida, anunció: "A los tres días resucitaré." Por eso, da orden de que vigilen el sepulcro hasta el tercer día, no sea que vayan sus discípulos, roben el cuerpo y digan al pueblo: "Ha resucitado de entre los muertos." La última impostura sería peor que la primera.» 
C. Pilato contestó:
S. «Ahí tenéis la guardia. Id vosotros y asegurad la vigilancia como sabéis.» 
C. Ellos fueron, sellaron la piedra y con la guardia aseguraron la vigilancia del sepulcro".

Palabra del Señor.

sábado, 8 de abril de 2017

LA PARROQUIA VISITA A LOS ENFERMOS EN SU VÍA+CRUCIS DEL VIERNES DE DOLORES

Con la celebración de la Eucaristía se daba comienzo a una de las tardes más especiales de las que se viven nuestra parroquia. Alrededor de las 19'30 horas del pasado viernes 7 de Abril (Viernes de Dolores), los fieles sacaban en andas la imagen de Jesús crucificado para rezar el Vía+Crucis por las calles de la feligresía.

La Pastoral de la Salud de Santa Cruz indicó distintos domicilios de personas mayores y/o enfermos donde se fueron rezando las distintas estaciones del Vía+Crucis. Éstas fueron rezadas por personas de los diferentes grupos parroquiales, acompañados por D. Juan Manuel Sánchez, vicario parroquial, y también acompañó con sus cantos el coro parroquial.

 
 
 
 
 
 
 

HORARIO DE MISAS PARA LA SEMANA SANTA


MAÑANA DOMINGO, PROCESIÓN DE LOS NIÑOS HEBREOS

Mañana domingo, 9 de Abril, celebraremos la procesión de palmas típica del Domingo de Ramos desde la placita del Barrio San José (concretamente desde la imagen de dicho santo), a las 12'00 h.

Como en estos últimos años, contaremos con el peculiar acompañamiento de los niños hebreos, que acompañarán simbólicamente a Jesús a lomos de la borriquita en su entrada a Jerusalén.

Animamos a la feligresía a participar en esta bonita procesión de palmas dando así inicio a la Semana Santa, preparándonos para la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Especialmente animamos a todos los niños que quieran acompañarnos, a ir vestidos con el típico atuendo hebreo.


viernes, 7 de abril de 2017

HOY CELEBRAMOS EL VÍA-CRUCIS PARROQUIAL

Hoy viernes, 7 de Abril (Viernes de Dolores) celebraremos el XIV Vía-Crucis con la imagen de cristo crucificado por las calles de la feligresía. Como viene siendo de costumbre, las estaciones del Vía-Crucis se rezarán frente a los domicilios de personas mayores o enfermas que vienen visitando regularmente la Pastoral de la Salud de Santa Cruz. El Vía-Crucis tendrá lugar tras la celebración de la Eucaristía de las 19'00 horas.

En este año, el recorrido a seguir será el siguiente: Plaza de la Santa Cruz, Calle Gremios, Avenida de Prim, Calle Laurel, Calle San José, Calle Cerezo, Calle Naranjo, Avenida de la Cruz, Calle Don Juan Bosco y Calle Guadalobar.

Animamos a la feligresía a participar activamente en la celebración de este piadoso acto.


martes, 4 de abril de 2017

VENTA DE DULCES TRADICIONALES DE CUARESMA

En estos días previos a la Semana Santa, el equipo de Cáritas parroquial va a organizar la elaboración de los dulces caseros típicos de la Cuaresma para recaudar fondos, aprovechando además para pasar unos agradables ratos de convivencia. 

Dichos dulces serán elaborados por personas voluntarias y serán vendidos a partir del miércoles 5 de Abril hasta agotar existencias, y en horarios de antes y después de misa de las 19'00 h. Entre los dulces podemos encontrar roscos de azúcar, gañotes, pestiños, torrijas... ¡deliciosos dulces de Cuaresma!


lunes, 3 de abril de 2017

ENCUENTRO DE JÓVENES DE CONFIRMACIÓN

El pasado sábado 1 de Abril, la Pastoral Juvenil convocaba a los distintos grupos de confirmación de jóvenes de a partir de 5º de primaria del arciprestazgo de Lora del Río a un encuentro de Cuaresma en la ermita de Ntra. Sra. de Setefilla.

Las parroquias de Lora del Río (Ntra. Sra. de la Asunción, Ntro. Padre Jesús y San Sebastián y Santa Cruz) y la de San Vicente Mártir de Tocina no quisieron perder esta oportunidad de encuentro con el Señor. Así, de nuestra parroquia participaron los grupos "El Buen Pastor" y "Espíritu Santo", participando activamente en las actividades.

Dicho encuentro comenzó con una bienvenida por parte de D. José Francisco Durán (delegado de Pastoral Juvenil de la Archidiócesis de Sevilla) quien quiso agradecer a los niños, catequistas y párrocos su interés por contestar positivamente a la llamada del Señor para participar en el encuentro; le acompañaban distintos seminaristas y miembros de la Pastoral Juvenil. La Cuaresma iba a ser el tema principal de la jornada, tanto que fue la temática de la yincana celebrada a continuación, que preparaba la Cuaresma a los niños en el camino hacia la Pascua. 

La Eucaristía se celebró con gozo a los pies de la Virgen de Setefilla. Presidió la Misa D. José Francisco Durán, y concelebraron D. José Ángel Martín (delegado de juventud del arciprestazgo) y D. José Manuel Pineda (párroco de San Vicente Mártir de Tocina). Posteriormente se daba paso a un descanso y el almuerzo.

Para terminar el encuentro, se celebró un Vía-Crucis por los alrededores de la ermita de Setefilla, en un marco incomparable en el que todos meditaron el camino de la Cruz.