LA PARROQUIA EN EL TIEMPO DE CUARESMA, EN CAMINO HACIA LA PASCUA.

lunes, 1 de junio de 2015

DÍA DEL CORPUS CHRISTI, DÍA DE LA ENTREGA Y EL AMOR

Dentro de pocos días tendremos una de las fiestas más hermosas del año litúrgico. El día del Corpus Christi. La exaltación y el reconocimiento del Cuerpo y la Sangre del Señor, signo de un amor que se entrega y se queda con nosotros como amigo y alimento.

Echando una mirada a la palabra de Dios vemos que, cuando Jesús se presentó como el pan de la vida y hablaba de la necesidad de comer y beber su sangre, muchos se escandalizaron. No le entendían. La gente se quedaba en la materialidad de las palabras y los signos y no en el espíritu y la vida. Algo parecido nos puede pasar a nosotros. Tendemos a quedarnos en la superficialidad. Muchas de nuestras comuniones, de nuestras celebraciones eucarísticas, de nuestras procesiones de Corpus, se quedan en “lo externo” y no nos aprovechan para nada, si no es que llegan a constituir un escándalo.

El pan y el vino normales, siempre son signos de algún amor: cuando se cultivan y cuando se preparan, pero sobre todo cuando se sirven a la mesa y se comparten con la familia o los amigos.

En el Pan y Vino Eucarísticos hay una carga de amor infinito. Cristo escogió este signo del pan y del vino para expresarnos su amor. Entonces, si comemos de este Pan y bebemos de esta Copa, si nos alimentamos de este Amor, no hace falta decir más, se nos notará enseguida que hemos recibido esta gracia y comulgaremos para vivir en comunión con Cristo, aprender a compartir, ejercitarnos en el servicio, en el compromiso y la entrega.


El día del Corpus también celebramos el Día de la Caridad, el día de Cáritas. Es el día y la hora del compartir y de la fraternidad, de poner en común lo que tenemos, pero sobre todo lo que somos (los dones que hemos recibido). Estamos convencidos de lo que tenemos que hacer, pero no lo hacemos. Excusas, justificaciones y dilaciones no nos faltan. El día de la Caridad, se nos pide que seamos consecuentes con lo que creemos. Si tienes que compartir, comparte; si tienes que servir, sirve; si tienes que compadecer, compadece; si tienes que perdonar, perdona; si tienes que amar, ama. En la sociedad y momento histórico que nos ha tocado vivir hay oportunidades de sobra. Ya sabemos que no podemos solucionar todo, pero lo que importa es cómo nos situamos y si caminamos al lado de quien lo necesita.

En este día de la Caridad, deseo dedicar un recuerdo cariñoso a todas las personas que actualmente sirven en los distintos grupos de Cáritas Parroquiales de Lora. Sé que día a día ponen todo el empeño en hacer un servicio digno, amoroso y de calidad a todos aquellos hermanos que acuden a la Iglesia en demanda de amor y de ayuda. Mi felicitación sincera para ellas.


Mª Josefa Cano Badillo