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viernes, 2 de marzo de 2018

UN RETIRO DE CUARESMA PARA 'IMPEDIR QUE SE ENFRÍE NUESTRO AMOR'

A pesar de las inclemencias del tiempo que se daban en la tarde del pasado jueves 1 de Marzo, celebramos en nuestra parroquia el 'Retiro de Cuaresma' que estuvo dirigido por el párroco D. Enrique Barrera. Comenzó el retiro con una charla meditativa acerca del sentido de la Cuaresma y enfocada en una expresión de Jesús que recoge el Papa Francisco en su Mensaje de Cuaresma 2018: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt 24,12).

D. Enrique se dirigía a los fieles invitando a "retornar no sólo nuestra mirada a Dios, sino también nuestra vida y preguntarnos ¿cuánto falso profeta somos?". Añadía el párroco que "no debemos quedarnos en lo inmediato sino en aquello que nos deja en nuestro interior una huella duradera, que es sólo la de Dios". Es así como invitaba a que la caridad esté siempre presente en nuestra vida, "despegándonos de todas aquellas realidades que impiden que la gracia de Dios nos transforme". Para ello debemos examinarnos en la manera en la que servimos a los demás, impidiendo así que "se enfríe nuestro corazón".

Añadía Barrera los tres pilares sobre los que debe sustentarse la Cuaresma: la oración, el ayuno y la limosna. En cuanto a esta última, señaló que "debemos tener la capacidad de descubrir que los que nos rodean son verdaderamente nuestros hermanos" y que "con ellos tenemos que compartir lo que tenemos, pues cuando alguien nos pida ayuda, debemos saber que somos la mirada, el corazón y la voz del mismo Dios, que les ayuda"; sólo así podremos "conseguir que nuestro corazón no sea de piedra". Se refería también a la oración como "una forma de descubrir el verdadero interior de cada uno de nosotros y llegar a conseguir el verdadero consuelo, que sólo lo da el Señor". Y describió el ayuno como "una ocasión idónea para crecer, que nos hace sensibles y nos posiciona en una situación que viven muchos hermanos nuestros que lo están pasando mal".

Concluía el párroco recomendando que tomemos una actitud con la que aceptemos "que en nuestro corazón dejemos cabida a Dios, que nos quiere y nos perdona", invitando así al sacramento del perdón, una de las prácticas más recomendadas por la Iglesia para prepararnos a la fiesta más importante del calendario cristiano, la Pascua de Resurrección.

Siendo así, y junto al vicario parroquial D. José Manuel Pineda, se procedió a la Exposición de Su Divina Majestad y se dio tiempo para que los fieles pudieran recibir el sacramento de la Reconciliación. Tras el rezo del Santo Rosario y la reserva del Santísimo, se celebró la Santa Misa.

Que el Señor Jesús, que salió por nuestro mundo repartiendo su amor, su compasión, su ternura y su perdón, sea nuestro ejemplo y nos estimule para llegar a imitarle en esta cuaresma.