LA PARROQUIA EN EL TIEMPO DE CUARESMA, EN CAMINO HACIA LA PASCUA.

jueves, 10 de diciembre de 2015

EUCARISTIA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

En la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, a las 12 de la mañana, la comunidad parroquial celebró la Santa Misa con la participación de los grupos parroquiales en la liturgia.

Presidió la Eucaristía D. Pedro Pérez quien, en la homilía, describió el origen y sentido de esta solemnidad de nuestra Madre. La Iglesia celebra este dogma de fe que nos revela que, por la gracia de Dios, la Virgen María fue preservada del pecado desde el momento de su concepción, es decir desde el instante en que María comenzó la vida humana.

Al terminar la Eucaristía se procedió a la bendición del Belén parroquial, con el acompañamiento de una narración explicativa del nacimiento del Mesías.


En este mismo día, en Roma, el Papa Francisco inició el Año Santo de la Misericordia, un Año Jubilar Extraordinario. El Pontífice explicó que la Inmaculada “tiene un específico mensaje para comunicarnos: nos recuerda que nuestra vida es un don, todo es misericordia. Explicó el sentido de esta fiesta litúrgica “que nos hace contemplar a la Virgen que, por tener un privilegio, fue preservada del pecado original desde su concepción”. Después de participar en la Santa Misa de la Inmaculada Concepción y de abrir la Puerta Santa del Jubileo de la Misericordia, el Papa Francisco rezó el Ángelus desde la ventana del estudio en el Palacio Apostólico.


El Papa explicó que celebrar esta fiesta implica dos cosas: “acoger plenamente Dios y su gracia misericordiosa en nuestra vida; transformarse a su vez en artífices de misericordia a través de un auténtico camino evangélico”. Por tanto, a imitación de María, estamos llamados a transformarnos en portadores de Cristo y testigos de su amor, mirando en primer lugar a aquellos que son privilegiados a los ojos de Jesús”.

El Papa recordó después que como cada año acudiría a la popular Plaza de España en Roma, para rezar ante el monumento de la Inmaculada Concepción, patrona de España. A continuación, pidió un saludo a Benedicto XVI porque fue el segundo en cruzar la Puerta Santa de la Basílica tras él.



"Tú eres la toda hermosa, 
oh María"
                                  Papa Francisco, 2015